Jorge Delgado: sobre el Foli, cine y la gestión cultural en el Perú

Publicado: 2012-04-04

Siempre es muy interesante conversar con el documentalista, gestor cultural Jorge Delgado. No solo por la vasta experiencia que ha generado a lo largo de su vida, sino también porque en esta oportunidad  en la Bienal de Fotografía, invitado por el Museo de la Fotografía, presenta 2 videos de carácter experimental, video arte, que realizó hace hace muchos años en video analógico.

Los trabajos de Delgado son "Tercer Intento", que recibió el premio al mejor video de arte en el VIII Festival de Cine y Video de Bogotá en 1991;  "Familia de Vicos" que ganó el premio de video en el XIII Festival de Cine y Video de La Havana, en ese mismo años. Las proyecciones serán el viernes a las 7.30 p.m. en el Parque Kennedy y este 21 en La Muralla, también a las 7.30. Además de las proyecciones habrá conversatorio.

Sobre el Foli, la experiencia como audiovisualista, sus opiniones sobre el trabajo cinematográfico, su percepción de la nueva Ley de Cine y sus aportes como reconocido gestor cultural, nos habla Jorge Delgado en esta extensa entrevista que tuve el gusto de realizar

¿Cuál es la expectativa de participar un poco en la Bienal de Fotografía de Lima?

Me entusiasma mucho participar en este evento de gran nivel artístico y  profesional y que unos trabajos de hace más de 20 años hayan podido interesar ahora, y que sea gente de una nueva generación los que lo valoren. Justamente su reconocimiento está porque son hechos en video analógico y las imágenes no han sido recreadas digitalmente como suele ser la mayor parte de los nuevos trabajos audiovisuales de este tipo, es verdad que el proceso de edición del video siempre permitió ciertas licencias pero fue limitado en comparación a lo que es hoy.

Interesante la perspectiva del FOLILab, verdad...

El FOLiLab en esta Bienal justamente está también por revalorar la película fotográfica, el “viejo” revelado en el cuarto oscuro, el volver a la etapa anterior a la digitalización y recordar que el proceso creativo no depende, ni es cuestión solo del manejo de la tecnología. Visiten la muestra y lo comprobarán.

En ese sentido felicito al FOLi Museo de la Fotografía por esta iniciativa y les agradezco también la invitación, especialmente a Olga Lamas que se interesó por mi trabajo y a Luisa Michelsen por acogerlo y apoyar mi participación en este evento. Han sido muy generosas en darme esta oportunidad para comunicarme con la gente.

Presentas en esta ocasión trabajos de video experimental ¿Cuál crees han sido tus principales influencias a la hora de realizar trabajos audiovisuales?

Mi formación cinematográfica inicial la realizé en la Columbia College, en Chicago, ahí me formaron con el cine experimental como el del canadiense Norman McLaren que trabajaba en 8mm, super 8. Con el profesor  Robert Edmonds, conocí el underground norteamericano de los 60s, principalmente el neoyorquino, vi filmes del loco de Jonas Mekas, el “dark” Gregory Markopoulos, Andy Warhol, y otros que ya ni me acuerdo. Lo más interesante fue un taller con Stan Brakage, aprendí mucho con él del underground pero además de Buñuel, Kurosawa y Eisenstein a quienes adoraba. Creo que por eso me incliné por el video, porque me daba plena libertad para trabajar solo, o con equipo mínimo y resolución inmediata. Mi primera incursión en el video fue el 79, cinta libre, blanco y negro, la prehistoria del HDV.

Tu trabajo audiovisual ha sido básicamente documental...

Yo me decidí por el documental, siempre me atrajo el tema social, el ser testigo de la época, un documental siempre es un registro histórico. Me impactó “La batalla de Chile” de Patricio Guzmán, un maestro, “Hearts and minds” de Peter Davis, ganó el Oscar el 75 pero las Majors se negaron a distribuirlo, es lo más lapidario que he visto contra la guerra de Viet Nam y la ideología detrás de esa guerra. “Canciones para después de una guerra” de Basilio Martín Patino me pareció tan fantástico contar la historia de la España franquista a través de la cultura popular y la oficial de la época. Un maestro del lenguaje audiovisual.

También me ha interesado el registro etnográfico como el de “Nanouk el Esquimal” de Flaherty, “La Isla Desnuda” de Kaneto Shindo o el “Los Ashaninkas del Cutivireni” de Jorge Suárez que me fascinó cuando la vi, fue sumamente inspiradora. También me han importado “Radio Belén” de Gianfranco Annichini y “Las venas de la tierra” de José Antonio Portugal. Verdaderos maestros del documental, entre muchas otras muchas películas por supuesto.

¿Cómo crees ha evolucionado el desarrollo del video experimental, sobre todo en nuestro país?

El video experimental con el tiempo ha dejado la pantalla simple del monitor para ser parte de instalaciones multimedia, performances y compartir el espacio con las artes electrónicas. El video formó parte de la gran revolución tecnológica que se da a partir de los años 80s, que por separado se da conjuntamente con la microcomputación y las telecomunicaciones, hoy casi 30 años después ya forman parte de un mismo proceso tecnológico y de creación y comunicación. Esto ha posibilitado nuevas formas de producción experimental y difusión, además de vincularse con otras artes, como las artes escénicas y la música. Los videoclips son el mejor ejemplo de esto. Quienes más pueden hablarte de esto son Alfonso Castrillón y José Carlos Maríategui, ellos han impulsado los primeros festivales de video y artes electrónicas. Han tenido la colaboración de Gianni Toti en Alta Tecnología Andina-ATA y han apoyado artistas a desarrollar sus proyectos. Actualmente hay un Festival arte+electrónica en el Centro Cultural de Bellas Artes, habría que ir  verlo.

Cuéntanos un poco de tu video "Tercer Intento", que recibió el premio al mejor video de arte en el VIII Festival de Cine y Video de Bogotá en 1991

Este video formó parte de una exposición que organizó Lucho Lama en la que invitó a diez poetas mujeres junto con diez artistas visuales para que interpretáramos, según nuestro arte, el poema que nos daban. Rocío Silva Santisteban, que fue una de las poetas invitadas, me propuso hacer un video de su poema “Tercer Intento”, de su poemario “Mariposa Negra”, y así nació esta experiencia. Para mi el video es una “traducción” del poema al lenguaje audiovisual, si bien el poema es narrativo, no se podía –ni debía- hacer literalmente lo que este decía, había que utilizar la metáfora visual para expresar, más que decir lo que el poema tenía escrito. No fue fácil, el poema es duro, y más aún teniendo a la autora cerca preocupada de la “fidelidad de la traducción”. Lo conversamos e inclusive hizo sugerencias importantes, en realidad el guión fue muy bien compartido.

¿Algún recuerdo de su filmación?

Te cuento algo que me sucedió. Mientras leía el poema me venían imágenes que asociaba a otras fuentes pero que me servían para crearlas, por ejemplo la frase “You've got to keep the Devil down in the hole” de la canción “Way Down In The Hole” de Tom Waits me ayudó a inspirarme la primera escena, que es “down in the hole”. Así es el proceso creativo, las imágenes vienen al cerebro inesperadamente de todo lugar. Pensé en Milena Alva para hacer el personaje, Rocío estuvo de acuerdo y no me equivoqué, Milena fue de una sensibilidad extraordinaria para asumirlo, fue sumamente dúctil en su creación y aportó su tremenda calidad humana y de actriz. Fue valiente también porque se iba a mostrar desnuda en la galería de Miraflores, en este medio tan pacato y chismoso. Ahora que he vuelto a ver el video después de tiempo, hay cosas que ya no me gustan, lo que más me ha sorprendido es volver a reconocer la belleza de Milena, ya me había olvidado.

Cuéntanos también sobre "Familia de Vicos" que ganó el premio de video en el XIII Festival de Cine y Video de La Habana en 1991

“Familia de Vicos” fue parte de un proyecto de la productora Ana Uriarte en TV Cultura y financiado por Concytec. Era acerca de la vestimenta tradicional. La idea original era hacer un archivo de las ropas campesinas e indígenas de la vida cotidiana que estaba cambiando aceleradamente y con ello se perdía identidad y algunas técnicas de fabricación, como el caso de los sombreros de lana, tema de otro de los documentales. Se tomó como guía el libro de Luisa Castañeda.

Los antropólogos han estudiado mucho la comunidad de Vicos, en el Callejón de Huaylas, porque aquí trabajó en los 50s la Universidad de Cornell con su proyecto de Antropología Aplicada, que buscó un cambio social en la comunidad buscando integrarlos “al desarrollo” y esto no funcionó. El 89 que la visitamos pudimos observar que el tiempo estaba detenido y que probablemente fue una reacción de la comunidad a esa propuesta de “modernización”. Esto quise mostrar con las imágenes, lo edité en blanco y negro para transmitir la sensación de que ese documental pudo haber sido filmado 50 años antes y la vida cotidiana de estas personas hubiera sido similar. Es la filmación de un día en la vida de esta familia indígena. Me inspiré en lo que hizo Kaneto Shindo en “La Isla Desnuda”.

¿Alguna idea sobre la nueva Ley de Cine y Audiovisual que se está debatiendo en la actualidad?

Esta ley me parece que hubiera sido hecha en el antiguo Conacine y cuando existía el INC. Es una ley que mira al pasado con pretensión de futuro, lo de audiovisual lo tiene como una formalidad pero en realidad no lo abarca. Has cineastas que consideran que el Cine es una cosa y el “Audiovisual” otra, que marchan en líneas paralelas, separadas. Yo no estoy de acuerdo. Esta ley sigue con la pretensión de querer crear una industria del cine sin ir de la mano con el resto de sectores con los que se relaciona e inclusive depende.

Para mi el cine es la “forma clásica” del audiovisual, hoy ya no podemos seguir pensando que se pueden hacer leyes para un sector sin involucrar al resto. El cine tiene como base la industria audiovisual en su conjunto, y esta a su vez a las industrias culturales con algunas de las cuales tiene vínculos desarrollados. Y como sustento de toda está pirámide están las empresas, las pymes culturales, las pymes audiovisuales, no los individuos, no los cineastas. Las empresas se deben al mercado, a una cadena productiva de la cual ellas son generadoras y parte, y tiene que ser una cadena productiva propia, no en la que la distribución y la exhibición predominante en el mercado sean parte de otra cadena productiva, la transnacional. ¿Son parte de la industria textil peruana los importadores y vendedores de ropa China?. ¿Forman parte de la cadena gastronómica peruana los McDonalds, Kentucky, Pizza Hut y Burger King?. Para tener una industria nacional no se puede ni debe depender del negocio transnacional. ¿Por qué tanto interés del Estado por hacer leyes para vender cebiche en un McDonald?. ¿Son las salas de cine manejadas por las Majors los únicos espacios para la distribución y exhibición de la producción audiovisual?. No, la televisión, el internet, las nuevas tecnologías son  espacios de exhibición que están abandonados porque solo se piensa en los festivales y en las salas del circuito transnacional.

Sin embargo, sí creo que de todas maneras hay que negociar con los exhibidores y crear mecanismos para incorporarlos y hacerlos partícipes también de la industria  nacional. La cuota de pantalla es un mecanismo legal aceptado en el TLC. En la Coalición Peruana para la Diversidad Cultural peleamos por eso en las negociaciones del tratado y lo conseguimos. Dicho esto, retomo lo anterior, creo que estas salas no deberían ser el objetivo principal. Todos los municipios del Perú tienen auditorios que se pueden convertir en salas de cine, falta la voluntad política que lo impulse. Además hay que promover emprendimientos de salas que no estén sometidas a los intereses transnacionales, el proyecto pionero de la Red de Microcines de Chaski es un ejemplo que hay que valorar, recoger y potenciar.

¿Y en cuanto al término "audiovisual" específicamente?

¿De qué hablamos cuando decimos industria audiovisual?. No solo de la producción de cine en todos sus formatos, está además la producción de Publicidad. En este sector se forman los mejores técnicos, directores de fotografía, productores etc, gracias a este sector, en Lima tenemos tecnología de punta, el equipamiento para toda la producción cinematográfica, cámaras para 3D, laboratorio de revelado de película, etc. Es un sector muy dinámico, tan dinámico que sobreexplotan a los técnicos en sus horas de trabajo. Después está el sector productor de Series y Novelas para la TV. Aquí también se forman y viven de su trabajo muchos técnicos, de aquí salen los actores que hacen las películas, el “star sistem cholo” necesario para la industria. De esto viven algunos directores que también hacen cine. Después tienes la producción de Videoclips que es muy importante porque vincula a la industria audiovisual con la industria de la música, que es parte muy importante de las industrias culturales y tiene un enorme mercado. Tienes además las empresas productoras de Animación, que no solo están haciendo cine, trabajan con la publicidad y ya hay en Lima empresas que están haciendo Videojuegos que es otra de las industrias culturales a la que no se le da importancia, la PUCP y la UPC están desarrollando proyectos, si el Estado se interesara este sector podría producir con fines educativos. Mira, muchas de las películas de animación que se producen en EEUU y Europa son hechas en la India y  Corea, las empresas tercerizan su producción en estos países, ellos solo hacen el corte final, ¿por qué no se puede hacer esto desde acá, para empezar?.

Hay un sector casi invisibilizado que es el de los servicios audiovisuales, aquí entran los sociales y empresariales. Este sector da trabajo a mucha gente, sobre todo a los que empiezan, cubren necesidades sociales como las de los matrimonios y eventos, aquí se mueve muchísimo trabajo, se forman técnicos y educa al público en la necesidad de vivir más cerca del audiovisual en forma profesional. El dinamismo de este sector mueve también a proveedores que se animan a traer más y mejores equipos de nivel industrial, no broadcast, que es con el que mayormente se produce, sobretodo en el interior del país.

Existen también necesidades en varios ámbitos de la industria. La televisión, por ejemplo...

Finalmente tienes a uno de los sectores más importantes de las industrias culturales,  la Televisión. Para mi el más importante vinculado a la industria audiovisual, si se planifica bien y se crea una ley de promoción de la industria audiovisual la TV podría convertirse en la locomotora del sector, en estas pantallas se difunde todo, cine, publicidad, series y novelas, videoclips, animación, esto no debería excluir la exhibición en salas, sobre todo en las salas que formen parte de la cadena productiva nacional.  Así habría trabajo permanente, se fortalecerían las empresas y se generaría producción propia.

Existen canales del Estado en todo el país, Canal 7 no es el único, pero está claro que este debería estar destinado a la promoción cultural y a difundir producciones de todo tipo. Además ya es hora de tener un canal internacional que proyecte la imagen del Perú en el mundo y para eso están las empresas productoras nacionales para cubrir ese espacio, no todo lo tiene que producir el canal.

La TV internacional es una espacio menospreciado, lo utilizan muy bien los colombianos, los argentinos, los chilenos, los mexicanos, los actores peruanos se van a Colombia y hacen muy buenas obras. Hay que producir para la televisión nacional e internacional, esta debe ser la prioridad. Los canales privados hace rato emiten producciones nacionales, si el estado va a promover los contenidos podrían variar.

Hay quienes creen que con más producción cinematográfica se creará industria, eso es falso, eso ya fracasó en Chile y tuvieron que inventar muestras y festivales para sacar de los archivos todo el material producido que no llegaba a la gente. Fue fondo perdido. Si alguien está convencido que es así, bueno pues, que produzca con su plata, no con la del Estado. El estado somos todos nosotros.

En la medida que el fomento se dirija a la producción para televisión se estará apoyando a las empresas de todos los sectores. ¿Por qué apoyar a los cortometrajes y no a los videoclips, a las series o a la animación?, apoyemos a toda la industria. Hay que conversar con todos los sectores y conocer sus necesidades y tratar de formalizar la industria, hay que innovar, regularizar las distorciones y ciertas perversiones que existen en el mercado.

La imagen del Perú en el exterior no llega a través de las salas de cine comerciales eso es mentira, pregúntenle a las Majors. A través de los festivales solo se llega a algunas personas y de un sector muy pequeño que asiste a ellos. En los festivales la oferta de películas es abrumadora, la gente va a ver a los directores más conocidos o a alguna película que viene con algún antecedente. Para el Film Comission está bien. La imagen del Perú puede llegar más vía la televisión, el cable, el internet, los celulares, los iPads, los videojuegos, etc.  Hay que trabajar por lograrlo. El cine no lo es todo, es solo una parte de la industria audiovisual. Esa ley no sirve para el futuro.

En calidad de artista y gestor ¿Cómo ves el movimiento cultural actualmente en el país?

El principal gestor cultural debería ser el Estado y no lo es. La riquísima diversidad cultural de nuestra sociedad no encuentra correspondencia en un Estado monocultural, monolingüe. La interculturalidad debería ser una cuestión de Estado, atravesar a todos los ministerios, principalmente a Educación, Salud, Justicia, Interior, Defensa, si los ministerios de Ambiente y Energía y Minas tuvieran enfoque intercultural en su relación con las comunidades, probablemente se evitarían muchos conflictos y muerte de peruanos. Los políticos, los tecnócratas, los gobernantes de ayer y hoy no saben para qué y porqué es importante la Cultura. Los graduados en Harvard están perdidos como cuyes en tómbola en su propio país, no lo conocen, no lo valoran. Ahí yo veo la primera dificultad para potenciar la cultura.

Crear el Ministerio de Cultura fue un logro –aunque este mal hecho y hay que hacerle cambios- pero no ha sido suficiente, tiene que tener recursos y estos tienen que venir de su principal actividad económica: el Turismo. Ese viceministerio en Comercio Exterior debe pasar a Cultura. Si hay turismo es porque existe patrimonio cultural, el patrimonio natural es importante pero secundario, el Perú no es Costa Rica. Los productos turísticos fueron antes productos culturales. Hay que poner por fin al caballo delante de la carreta.

Mientras tanto la principal actividad cultural sigue siendo iniciativa privada, en todos los sectores. Ahora mismo, esta Bienal de Fotografía, el Festival Internacional de Poesía, la presencia de cineastas en Guadalajara, las orquestas de Juan Diego, todas son iniciativas privadas a las que el ministerio y la municipalidad de Lima se han sumado.

¿Qué cosas se necesitan para realizar una buena gestión cultural en el Perú?

Para llevar a cabo cualquier gestión se necesitan tres cosas: liderazgo, un programa claro de lo que quieres hacer y, finalmente, el equipo humano para implementarlo. Creo que quienes están a cargo de las responsabilidades culturales deberían considerar si el trípode les está funcionando. La parte económica y la infraestructura se pueden pelear por conseguir, pero si no tienes lo anterior de nada te vale la plata.

Un aporte de programa salió del I Congreso Nacional de Políticas Culturales del 2008. Ocho grupos de nueve personas de todos los sectores de la cultura, inclusive algunos de regiones, trabajaron durante 9 meses antes del congreso. Ahí están las propuestas, no hay que inventar la pólvora a cada rato. El INC recibió un documento de orientaciones estratégicas para políticas culturales, es probable que las autoridades no lo conozcan, en el gobierno anterior sabían de esos documentos pero no les dio la gana de leerlos. La autosuficiencia es el pecado de los ignorantes pues…

Cuando digo iniciativas privadas en realidad estamos hablando de personalidades porque el llamado “sector empresarial”, el de la “responsabilidad social empresarial”, cree que con poner guarderías para sus empleadas ya cumplió, o con guardar la “Hora del Planeta” mientras esquilma a sus clientes con los más altos intereses. El grueso de las grandes empresas no apoyan la cultura, la mayoría tiene empleados mediocres que no entienden el enfoque intercultural en su relación con las comunidades con las que se relacionan y menos apoyar a la cultura local.

El “movimiento cultural” no es solo el que impulsamos los gestores, existe una cultura viva muy rica que se produce por tradición. Fuera de Lima esto es mucho más claro, si bien los grupos culturales son parte de la cultura viva, no son necesariamente la que se produce por tradición en los barrios, hay que tener cuidado con eso porque con buena intención se puede estar suplantando las tradiciones locales con actividades artísticas inclusive traídas de otros países. Lo nuevo y la tradición tienen que convivir, pero lo de afuera de la localidad debe ser lo minoritario. Nuestras tradiciones, nuestras costumbres son nuestra identidad, son las que mayor atención deberían tener.

Hay regiones que están muy “empiladas” en creación artística, en Iquitos, tú lo sabes mejor que yo, en Trujillo, Cusco y Arequipa se ve esto, Huamanga, Tacna, Piura, Huancayo, también hay movimiento, pero falta más cohesión entre los gestores culturales, y en general también gobiernos locales y regionales que se compren el pleito. La descentralización cultural solo se va a producir en la medida que sean las propios gestores de las regiones los que se organicen, planteen a sus autoridades hacer sus diagnósticos de necesidades y potencialidades y luego discutir planes estratégicos concertados de desarrollo de la cultura para la región o para la localidad, y además exijan participación en la gestión cultural. En Trujillo ya han dado un gran paso, ya se han organizado y creado formalmente la Asociación Perú Cultural, fueron la primera asociación de gestores culturales del país, antes que se creara en Lima Somos Cultura. Si no hay formalización y organización en la gestión cultural no le pueden exigir al estado ser interlocutores.